miércoles, 25 de agosto de 2010

RIESGO DE COLAPSO, COMPLICIDADES

25/agosto/2010

*La debacle del país, responsabilidad…
*De la clase política; del PRI, del PAN

“Toda la justicia social descansa en estos dos axiomas: El robo es punible y el producto del robo es sagrado”: Anatole France (1844-1924).

¿Está México en riesgo del colapso económico-financiero? Si lo dice un prominente priista, como es Francisco Labastida, seguramente sabe por qué. ¿Pero procede acusar sólo al gobierno del panista Felipe Calderón? ¿No es, acaso, la política del PAN un corolario de las políticas sexenales del PRI? ¿Entonces por qué tanto alboroto? ¿Tienen calidad moral, no sólo el excandidato presidencial para las elecciones del 2000, sino los priistas para criticar e intentar lavarse las manos?
Si se colapsa el país entre manos será responsabilidad de la clase política, priistas y panistas. Y sus patrones a los que sirven; los dueños del gran capital. Ni los unos menos que los otros. Cierto que los ahora enquistados en el poder no han sabido hacer las cosas. Pero también, es verdad que son los alumnos educados entre los otrora dueños del poder presidencial durante 81 años. Y las políticas económicas aplicadas ahora, son el seguimiento casi puntual de las orquestadas desde los sexenios neoliberales anteriores.
Entre priista y panistas es como el burro hablando de orejas. Dice Labastida que Pemex va hacia la muerte, que el IMSS a la ruina y el Banco de México está descapitalizado. Pero como la escuela de ladrones. Donde uno hace lo que ve del otro, o así le enseña. Como las cárceles, que sirven para todo menos para la rehabilitación, porque las mañas de unos son la perdición para los otros. Tampoco es regla, pero si hay dinero de por medio a la mayoría le gusta el dinero fácil. Así ocurre con las clases dirigentes. Lo mismo que desde el poder. El arrebato es primero.
Para el excandidato presidencial del PRI en la cumbre de senadores realizada en Acapulco, Guerrero, es acusar al gobierno de Felipe Calderón “de manipular información para esconder el colapso económico al que se enfila el país”. Pero ni las variables son de ahora ni las políticas tampoco. Pemex, por ejemplo, de presunta caja chica de los gobiernos federales, ha pasado a ser la caja grande. Según el concepto del auditor 2002-2009, Arturo González de Aragón. –“¿Pemex se convirtió en la gran caja de las administraciones pasadas?”, le pregunta la reportera en Proceso de esta semana. Y responde: – “No sólo en la pasada, ¿eh? Pemex era la caja de todos los gobiernos”…
Así, para Labastida ocurren tres tipos de problemas: 1) El IMSS tuvo que utilizar este año unos 18 mil millones de pesos de su fondo de reserva para poder pagar las pensiones y se estima que el año entrante va a agotar ese fondo, por lo que 2012 va a incurrir en un déficit del orden de 34 mil millones de pesos. Ello puede provocar que para ese año no pueda pagar a los jubilados.
2) Petróleos Mexicanos tiene hoy activos por 102 mil millones de dólares y pasivos por 107 mil 500 millones. Es decir, la paraestatal tiene ya capital negativo por 5 mil 500 millones de dólares. Pemex está quebrado y hoy decimos que prácticamente se va a la muerte por el camino en el que lo llevan. En otras palabras, la empresa no resiste la pesada carga fiscal a la que la somete el gobierno federal, que llegó el año pasado a 130 por ciento de su utilidad, aún con la reforma fiscal que se le hizo.
3) El gobierno descapitalizó al Banco de México, al quitarle 90 mil millones de pesos, producto de extraordinarias utilidades que el organismo tuvo con motivo de la devaluación, cuando la paridad del peso con respecto al dólar llegó a cerca de 13.50. Debido a ello, el Banxico tiene en este momento un capital negativo de más de 50 mil millones de pesos.
Pero al propio Labastida se le olvida que él contribuyó, al igual que los priistas del pasado con sus prácticas, a la debacle de Pemex y de otras dependencias de gobierno. ¿Acaso Labastida no sabe lo que dice? González de Aragón le refresca la memoria, en “Las cuenta sucias”. “El saqueo en tiempos del PAN”. Y del PRI, porque son los mismos vicios. Los mismos funcionarios, en algunos casos como en el de ISOSA que preside Francisco Gil Díaz.
De Aragón recuerda que recibió presiones del gobierno federal, amenazas de los banqueros, y sugerencias del PRI. Estas últimas, para que en el caso Pemexgate, “emitiera recomendaciones laxas”. Y que no se tratara “jamás de Francisco Labastida”. ¿Ya se le olvidó? Del análisis de la cuenta pública del 2000, el auditor determinó que “mil 500 millones de pesos de Pemex se desviaron a la campaña del priista Francisco Labastida Ochoa”.
Pero no sólo eso. El mayor desfalco a la nación no habría pasado sin el aval del poder legislativo, con la mancuerna del PRIAN, el Fobaproa luego Ipab. Y en esto, González de Aragón recuerda que enfrentó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, “que revirtió sus dictámenes sobre la ilegalidad de los casos de Fobaproa, ISOSA y los multimillonarios Contratos de Servicios Múltiples de Pemex”. Estos últimos, autorizados “por el entonces director jurídico de la paraestatal, César Nava, con la anuencia de Felipe Calderón como secretario de Energía”.
Eso, lo menos es contubernio en el poder. Artimañas de las cuales el propio Labastida no dice nada. Lo mismo ocurrió con el beneficio que favoreció a los bancos rescatados por el instrumento de Ernesto Zedillo. Por el rescate bancario que luego se convirtió en el mismo Fobaproa-Ipab, al menos cuatro bancos, Banamex, Bancomer, Banorte y Bital, dejaron de pagar 100 mil millones de pesos. Sólo reintegraron 10 mil millones al erario. Y Gil Díaz desvió recursos del erario también para su empresa particular, ISOSA, por 10 mil millones de pesos: “únicamente devolvió 2 mil 500 millones”. Igual con el aval de la Corte.
La ley para los amigos, el castigo para los enemigos. Así se entreteje el contubernio desde el poder. ¿Con qué calidad moral critica Labastida el colapso a los panistas del que todos son corresponsables? ¿Por cierto, de qué va a informar Felipe Calderón, este primero de septiembre, si el estado que guarda la administración pública federal ronda en el desastre? ¿Cuáles logros, si la única batalla la tiene perdida?
Ni los que gobiernan, ni los que critican tienen calidad moral. Lo peor es que no hay salida con esta clase de políticos enquistados en el poder en México. Y todos serán corresponsables del colapso. No se vale tirar la piedra y esconder la mano. La sociedad pagando los platos rotos. Hasta que se decida.

Correo: maniobrasdelpoder@gmail.com

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