13/abril/2010
*Ratzinger, el Papa de la crisis
*La Iglesia católica sin rumbo
“La disputa por la verdad no debería degenerar nunca en lucha por el poder”: Hans Küng (1928-)
Especialmente en México y la América española, a simple vista pareciera que la polémica sobre lo que acontece al interior y hacia afuera de la Iglesia católica, como institución religiosa, resultara en un asunto marginal, pese a la importante presencia por el número de creyentes en esta región. Hacia 2008 había 1.166 millones de católicos, según cifras de la Santa Sede; equivalente al 17.40% de la población mundial. Y de ese 17.4, un 63 por ciento es de habla española. Son los frutos de la conquista religiosa en América, emprendida desde el siglo XVI a la fecha.
Pero no. Porque aún queriendo tapar el sol con un dedo, la polémica levantada en otras partes del mundo, en Estados Unidos pero sobre todo en Europa, merced al conservadurismo bajo el cual está conduciendo a la institución religiosa el otrora sacerdote alemán Joseph Ratzinger desde su llegada al papado, genera la indignación total al grado de solicitar su renuncia.
Son muchos los problemas por los que se está cuestionando el pontificado de Benedicto XVI. Ahí están para la historia los errores sobre el proceso de perdón a los lefebvristas, que generó tremenda rebelión interna; la determinación de una iglesia rígida e inflexible a los temas actuales, como los anticonceptivos y el aborto. En cambio, impulsa la reconciliación con los sectores más conservadores, a costa de marginar a los teólogos reformistas del Concilio Vaticano II.
Ni qué decir por el error en Ratisbona frente a los musulmanes, cuando dijo que “Mahoma no había traído nada nuevo, solo cosas malvadas e inhumanas”; sus falsos cometarios sobre los indígenas en el Consejo Episcopal Latinoamericano; el nombramiento de obispos de la ultra conservadora, etcétera. Pero llama poderosamente la atención, ni se diga, el grado de tolerancia e impunidad con el que se ha conducido desde siempre que ha estado en sus manos el asunto de la pederastia sacerdotal en todo el mundo.
El de los curas pedófilos es un problema que ha destrozado cientos de vidas de personas que se acercan desde niños y jóvenes a la feligresía, y con ello a la religión católica misma. Pero de los casos que abundan en todas partes, Europa (escándalos en Irlanda; a los que pidió perdón) y EU (Boston, 4,500 casos) donde las denuncias son más consistentes, especialmente en la América española los casos son manejados con la mayor discreción posible por los obispos que encubren a los curas descubiertos por violar niños y a niñas.
Es una conducta generalizada de la iglesia, como denuncian las propias víctimas. Y la Iglesia católica maneja, desde el propio Vaticano, y al interior un “código secreto” el llamado “Delito de solicitación”, bajo el cual se decreta que los delitos sexuales deben ser manejados como “secretos de confesión” para que no salgan a la luz pública y evitar el escándalo. Data de 1962, y delinea la política de “controlar y manipular”, “castigar y reprimir”, porque rige la consigna de “que nada se descubre, que (todo) quede en secreto”. Es el “control de los daños”, una amenaza para los 50 millones de niños que hay entre la congregación. Y, de ser el caso, todos los asuntos deben ser manejados desde El Vaticano. A esto, el Papa Ratzinger tiene mucho qué decir, y qué hacer. Al igual que los obispos del mundo.
Los muchos casos de denuncia a curas por pederastia en Latinoamérica están en el limbo. El caso del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, es el de una perla fina que atentó hasta contra sus propios hijos. Pero es práctica generalizada que los obispos ocultan a los delincuentes cambiándolos de parroquia en parroquia y oficiando misas. Está el otro caso, de los más sonados, del sacerdote pederasta Nicolás Aguilar. Denunciado en su momento, Aguilar fue enviado por el cardenal Norberto Rivera para Los Ángeles donde siguió cometiendo sus ilícitos. En los alegatos de la Corte Superior de California en EU, quedó demostrado que Norberto sabía que mediante el “código secreto” estaba transfiriendo a un sacerdote pederasta. Pero como estos, los demás casos siguen impunes.
Ratzinger calla. Enmudece frente a las evidencias de deshonra para la Iglesia, a que la conducen sus propios clérigos que delinquen y dañan física y mentalmente (psicológicamente los afectados no superan los traumas de la violación; máxime tratándose de “los representantes de Dios en la tierra”) a tantos agraviados. Al contrario, se lava la conciencia. O cree que lo hace.
En su mensaje de Pascuas del domingo 4 de abril, Benedicto XVI insto a la humanidad: a “una reconversión espiritual y moral”. ¿Acaso olvidó que debería ver primero la viga en el propio, más que la paja en el ojo ajeno? ¿Con qué calidad moral hace llamados a la humanidad a reconvertirse espiritualmente, si él no hace lo propio por la autoconversión, ni por la Iglesia? Cierto que, como dijo, para salir de la “profunda crisis” se requieren “cambios profundos, comenzando por las conciencias”. Pero en el Urbi et Orbi debería comenzar barriendo la propia casa.
Como dice el sacerdote, teólogo, excompañero de Joseph en el Concilio II, el sueco Hans Küng, en un extracto de conferencia por la presentación de su libro Verdad controvertida, la segunda parte de sus memorias: “Es tiempo de que lo releven”. U, otra afirmación de Hermann Häring y el propio Küng: “Si este Papa quiere hacer algo bueno por la Iglesia, que dimita”. Y los argumentos de ambos teólogos abundan. Y proponen.
Dice Küng: ¿Qué es lo que necesitamos para los próximos tiempos? Necesitamos: 1) en primer lugar, un episcopado que no disimula los notorios problemas de la Iglesia, sino que los llame abiertamente pos su nombre y los aborde enérgicamente en el ámbito diocesano; 2) teólogos que contribuyan activamente a elaborar una visión de futuro de nuestra Iglesia y que no teman decir y escribir la verdad; 3) pastores que combatan las cargas a veces excesivas de un ministerio pastoral y que asuman con coraje su propia responsabilidad como pastores; 4) Especialmente mujeres sin cuya participación la actividad pastoral se vendría abajo en miles de sitios, mujeres que tomen conciencia de su valía y de sus posibilidades de ejercer influencia.
Por eso, Benedicto XVI debe renunciar. Porque, como dicen los teólogos, es un Papa que está conduciendo a la Iglesia católica al sectarismo. Es más que la pederastia, es la incompetencia. ¿O es preludio de un caos mayor?
Correo: sgb33@hotmail.com
martes, 13 de abril de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
LOS DEMONIOS ANDAN SUELTOS I
12/abril/2010
*Más denuncias contra pederastas
*Palabras del padre Félix Piñeros
“Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral”. José Ortega y Gasset (1883-1955).
Aunque se quiera, por los más diversos motivos e intereses, como dicta el refrán popular: nunca se podrá tapar el sol con un dedo. Pero los escándalos generados al interior de la Iglesia católica, esa institución que como instancia religiosa se jacta de ser pilar de la moralidad de la sociedad (ni se mencione la parte espiritual, porque la mínima revisión la deja todavía en un peor papel), por el asunto de los curas pederastas la cimbran al grado de, por lo menos, el descrédito total.
Además de pésimo ejemplo, si para la sociedad es denigrante que existan padres que abusan sexualmente de sus hijos —porque es claro que los caos abundan; lo mismo da con otro tipo de delitos que tienen origen al interior de las propias familias—, es todavía peor cuando se trata de presuntos guías espirituales, como en el caso del fundador de la congregación católica romana, conocida como los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado (1920-2008), y del movimiento del apostolado Regnum Christi. Para ver mi punto de vista sobre el tema de Maciel, luego de la denuncia pública realizada por los propios hijos, ver mi artículo publicado en diario Imagen el 5 de marzo pasado, o en mi blog: http://inseguridadcolumna.blogspot.com/2010/03/maciel-todo-un-caso.html.
Por cierto que como reacción a ese artículo, en mi correo recibí un cometario de quien firma como “Padre Félix”, quien en tono de reclamo, pero estando en todo su derecho de decirlo, me hacía las siguientes observaciones, y que reproduzco ahora en este espacio porque viene al caso (y dicho sea sin alguna otra intención).
Decía así: “Muy presentado su trabajo, se ve que se ha documentado, pero le faltó una COSITA MUY IMPORTANTE… Le faltó que se ocupara también de las víctimas de los curas de Colombia, de aquellos que fuimos abusados en la década de los 60´s, de los 70´s y hasta nuestros días. Que Benedicto XVI está muy dolido por los niños de Irlanda, por los niños de USA, de México, pero acaso no le duele también los niños del TERCER MUNDO? Acaso por ser Colombianos, Peruanos o Ecuatorianos, no nos dolió? Nos hizo muchísimo daño? Es que ha este señor y a todos ustedes que escriben kilómetros de tinta, no les duele el daño hecho a inocentes niños tercermundistas? Acaso esos monstruos revestidos de “Santidad”, no cometieron el mismo delito? Por Dios! Somos seres humanos que nos dañaron nuestras vidas estos animales vestidos de sacerdotes”. Remite: Padre Félix Piñeros (6/III/2010). Reproduje sus palabras tal cual.
Mismo que, como otros tantos que recibo, en atención agradecí en los siguientes términos. “Padre Félix Piñeros: Le agradezco sus palabras. Qué bueno que mi reflexión le haya motivado a escribirlas. Todo aquél que ha sido víctima debería atreverse a la denuncia pública. Le asiste la razón en calificar los delitos cometidos por esos “animales vestidos de sacerdotes”. Merecen todo el descrédito por las aberraciones que hacen contra todos aquellos que se acercan de buena fe a la feligresía; mucho peor tratándose de “niños inocentes”. Aparte de ser juzgados, castigados (obligados a pagar indemnizaciones; que ningún dinero del mundo serviría) y metidos a la cárcel.
“Sólo le pido su comprensión, a su justificado reclamo, por lo siguiente: 1) considere usted que tengo poco espacio para hablar del tema. 2) No me propuse abordar la pederastia, en general. 3) Me quedé corto, incluso en el tema Maciel, al hablar de ese “monstruo” vestido de santidad —no tiene perdón lo que cometió con sus propios hijos—. 4) Soy enemigo de la discriminación (por color, raza, sexo, preferencias, etc.), peor cuando se trata de los más golpeados, los indígenas, los campesinos, los pobres de Latinoamérica, o del “Tercer Mundo”. Y tratándose de inocentes, no importa la nacionalidad.
“Por último, lo invito a hacerme llegar su denuncia y con todo gusto la publico en mi columna. Y lo invito además a visitar mi blog para que conozca mis puntos de vista sobre cualquiera de los temas que ahí aparecen. No de ahora, sino de hace algunos años. Gracias por sus palabras. Atentamente. (8/III/2010). Y lo invité a visitar el blog. Fue todo. Esas fueron sus palabras, con matiz de una denuncia.
Luego encontré, en un artículo del colombiano, Álvaro Montes, “Tradición nacional”, del 31 de julio de 2007 (publicado en: TecDigestión. Crítica de la economía política digital, que puede verse en: http://www.tecdigestion.com/2007/07/31/tradicion-nacional/), noticias de la lucha personal del Padre Félix. Comprendí su enojo.
La nota comienza en los siguientes términos: “Las élites colombianas son expertas en tapar, encubrir, absolver delincuentes y rendir culto a la impunidad”. Y sigue en el cuerpo, de la siguiente manera: “La Iglesia Católica es la más conservadora y esclerótica de todas las iglesias católicas del mundo; así como la derecha colombiana es la más derechista de todas las derechas de la región, y los corruptos colombianos los más corruptos del mundo.
“Justo en la misma semana en que la Iglesia norteamericana ofrecía disculpas y 660 millones de dólares para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales de los sacerdotes de Los Ángeles, justo en esos mismos días la Iglesia Católica colombiana, que no aprende de los golpes de imagen y de las masivas deserciones que padece frecuentemente debido a su extremo conservadurismo, absolvió de culpa al sacerdote Efraín Rozo, acusado de abusos sexuales de menores de edad, con pruebas contundentes, entre ellas la confesión del propio acusado.
“Lo más triste es el argumento del Tribunal Eclesiástico que hizo la “investigación”; según este Tribunal, sea lo que haya ocurrido, culpable o no, el delito prescribió porque los hechos ocurrieron hace mucho tiempo.
"El fallo no es una sorpresa, pues sabemos que la Iglesia, como toda familia mafiosa, se protege entre ellos, tal y como lo han hecho los sacerdotes Rozo y Germán Pinilla desde 1966 cuando los denunciamos". Dijo a Semana el sacerdote de la Iglesia Ortodoxa, Félix Piñeros”.
Los ejemplos abundan. Son unos cuantos, ciertamente, los que se atreven a hablar. Quedan en el anonimato todos los que prefieren callar por la pena y el dolor. Pero los diablos andan sueltos en la Iglesia católica. Salen desde El Vaticano.
Correo: sgb33@hotmail.com
*Más denuncias contra pederastas
*Palabras del padre Félix Piñeros
“Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral”. José Ortega y Gasset (1883-1955).
Aunque se quiera, por los más diversos motivos e intereses, como dicta el refrán popular: nunca se podrá tapar el sol con un dedo. Pero los escándalos generados al interior de la Iglesia católica, esa institución que como instancia religiosa se jacta de ser pilar de la moralidad de la sociedad (ni se mencione la parte espiritual, porque la mínima revisión la deja todavía en un peor papel), por el asunto de los curas pederastas la cimbran al grado de, por lo menos, el descrédito total.
Además de pésimo ejemplo, si para la sociedad es denigrante que existan padres que abusan sexualmente de sus hijos —porque es claro que los caos abundan; lo mismo da con otro tipo de delitos que tienen origen al interior de las propias familias—, es todavía peor cuando se trata de presuntos guías espirituales, como en el caso del fundador de la congregación católica romana, conocida como los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel Degollado (1920-2008), y del movimiento del apostolado Regnum Christi. Para ver mi punto de vista sobre el tema de Maciel, luego de la denuncia pública realizada por los propios hijos, ver mi artículo publicado en diario Imagen el 5 de marzo pasado, o en mi blog: http://inseguridadcolumna.blogspot.com/2010/03/maciel-todo-un-caso.html.
Por cierto que como reacción a ese artículo, en mi correo recibí un cometario de quien firma como “Padre Félix”, quien en tono de reclamo, pero estando en todo su derecho de decirlo, me hacía las siguientes observaciones, y que reproduzco ahora en este espacio porque viene al caso (y dicho sea sin alguna otra intención).
Decía así: “Muy presentado su trabajo, se ve que se ha documentado, pero le faltó una COSITA MUY IMPORTANTE… Le faltó que se ocupara también de las víctimas de los curas de Colombia, de aquellos que fuimos abusados en la década de los 60´s, de los 70´s y hasta nuestros días. Que Benedicto XVI está muy dolido por los niños de Irlanda, por los niños de USA, de México, pero acaso no le duele también los niños del TERCER MUNDO? Acaso por ser Colombianos, Peruanos o Ecuatorianos, no nos dolió? Nos hizo muchísimo daño? Es que ha este señor y a todos ustedes que escriben kilómetros de tinta, no les duele el daño hecho a inocentes niños tercermundistas? Acaso esos monstruos revestidos de “Santidad”, no cometieron el mismo delito? Por Dios! Somos seres humanos que nos dañaron nuestras vidas estos animales vestidos de sacerdotes”. Remite: Padre Félix Piñeros (6/III/2010). Reproduje sus palabras tal cual.
Mismo que, como otros tantos que recibo, en atención agradecí en los siguientes términos. “Padre Félix Piñeros: Le agradezco sus palabras. Qué bueno que mi reflexión le haya motivado a escribirlas. Todo aquél que ha sido víctima debería atreverse a la denuncia pública. Le asiste la razón en calificar los delitos cometidos por esos “animales vestidos de sacerdotes”. Merecen todo el descrédito por las aberraciones que hacen contra todos aquellos que se acercan de buena fe a la feligresía; mucho peor tratándose de “niños inocentes”. Aparte de ser juzgados, castigados (obligados a pagar indemnizaciones; que ningún dinero del mundo serviría) y metidos a la cárcel.
“Sólo le pido su comprensión, a su justificado reclamo, por lo siguiente: 1) considere usted que tengo poco espacio para hablar del tema. 2) No me propuse abordar la pederastia, en general. 3) Me quedé corto, incluso en el tema Maciel, al hablar de ese “monstruo” vestido de santidad —no tiene perdón lo que cometió con sus propios hijos—. 4) Soy enemigo de la discriminación (por color, raza, sexo, preferencias, etc.), peor cuando se trata de los más golpeados, los indígenas, los campesinos, los pobres de Latinoamérica, o del “Tercer Mundo”. Y tratándose de inocentes, no importa la nacionalidad.
“Por último, lo invito a hacerme llegar su denuncia y con todo gusto la publico en mi columna. Y lo invito además a visitar mi blog para que conozca mis puntos de vista sobre cualquiera de los temas que ahí aparecen. No de ahora, sino de hace algunos años. Gracias por sus palabras. Atentamente. (8/III/2010). Y lo invité a visitar el blog. Fue todo. Esas fueron sus palabras, con matiz de una denuncia.
Luego encontré, en un artículo del colombiano, Álvaro Montes, “Tradición nacional”, del 31 de julio de 2007 (publicado en: TecDigestión. Crítica de la economía política digital, que puede verse en: http://www.tecdigestion.com/2007/07/31/tradicion-nacional/), noticias de la lucha personal del Padre Félix. Comprendí su enojo.
La nota comienza en los siguientes términos: “Las élites colombianas son expertas en tapar, encubrir, absolver delincuentes y rendir culto a la impunidad”. Y sigue en el cuerpo, de la siguiente manera: “La Iglesia Católica es la más conservadora y esclerótica de todas las iglesias católicas del mundo; así como la derecha colombiana es la más derechista de todas las derechas de la región, y los corruptos colombianos los más corruptos del mundo.
“Justo en la misma semana en que la Iglesia norteamericana ofrecía disculpas y 660 millones de dólares para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales de los sacerdotes de Los Ángeles, justo en esos mismos días la Iglesia Católica colombiana, que no aprende de los golpes de imagen y de las masivas deserciones que padece frecuentemente debido a su extremo conservadurismo, absolvió de culpa al sacerdote Efraín Rozo, acusado de abusos sexuales de menores de edad, con pruebas contundentes, entre ellas la confesión del propio acusado.
“Lo más triste es el argumento del Tribunal Eclesiástico que hizo la “investigación”; según este Tribunal, sea lo que haya ocurrido, culpable o no, el delito prescribió porque los hechos ocurrieron hace mucho tiempo.
"El fallo no es una sorpresa, pues sabemos que la Iglesia, como toda familia mafiosa, se protege entre ellos, tal y como lo han hecho los sacerdotes Rozo y Germán Pinilla desde 1966 cuando los denunciamos". Dijo a Semana el sacerdote de la Iglesia Ortodoxa, Félix Piñeros”.
Los ejemplos abundan. Son unos cuantos, ciertamente, los que se atreven a hablar. Quedan en el anonimato todos los que prefieren callar por la pena y el dolor. Pero los diablos andan sueltos en la Iglesia católica. Salen desde El Vaticano.
Correo: sgb33@hotmail.com
REFORMA HISTÓRICA
11/abril/2010
*Amplio respeto a derechos humanos
*Nuevas atribuciones para la CNDH
Habría que añadir dos derechos a la lista de derechos del hombre: El derecho al desorden y el derecho a marcharse”. Charles Baudelaire (1821-1867).
Con la reforma avalada por el Senado de la República en sesión ordinaria del jueves 8 de abril, en materia de derechos humanos fundamentados desde ya en el Artículo 1° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se dio el primer paso para cortarle las alas a cualquier autoridad, incluido el titular del Poder Ejecutivo, que intente violar las garantías individuales de los mexicanos al ser considerados a partir de ahora como “Derechos Humanos” con todas sus letras.
Es el primer paso porque, una vez avalada la iniciativa llegará a la Cámara de Diputados donde será sometida a discusión y aprobación también (en su caso), para luego ser enviada a los congresos de los estados para su incorporación y vigencia plena en la Carta Magna una vez publicada.
De ser palomeada como va, la reforma constitucional en materia de derechos humanos significará para los ciudadanos de este país un avance histórico, al igual que por las nuevas atribuciones otorgadas a los órganos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y las instancias estatales.
Porque entonces sí, a partir de su entrada en vigor, no habrá pretexto para las amenazas autoritarias de los gobiernos que atentan contra la sociedad, que devienen en tantos casos de atropello y violación de las garantías individuales por motivos básicos incluso, como la manifestación y la protesta cuyo resultado va desde la desaparición hasta muerte injustificada, muchos de los cuales campean en la más absoluta impunidad.
Es el ejemplo de la judicialización de la protesta social, donde en casos como el de los dirigentes de San Salvador Atenco, Ignacio del Valle, Felipe Álvarez Hernández y Héctor Galindo Cochicoa, líderes del Frente de Pueblos en defensa de la Tierra, tras las amenazas de arrebatarles su patrimonio para construir la ampliación del aeropuerto de la ciudad de México —uno de los proyectos fallidos e importantes del presidente Vicente Fox— fueron injustificadamente sentenciados a penas de cárcel de varias décadas (67 años y 6 meses). Son “las mínimas que prevé la ley”, dijo en su momento el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto
Pero ha ocurrido con tantos casos más, incluso algunos catalogados como crímenes de Estado como el caso Acteal. O en Oaxaca, con la represión del movimiento de los maestros de la APPO, donde el gobernador orilló a la insurrección popular oaxaqueña y abundaron las violaciones a los derechos humanos. O antes Aguas Blancas, en Guerrero. Y tantos más que han quedado impunes, incluido el acoso criminal contra los estudiantes de 1968 en Tlatelolco.
Pero ese es sólo un ejemplo de los tantos violatorios de los derechos humanos orquestados, en este caso desde el gobierno federal en contubernio con el del Edomex. Pero los casos de violaciones a los derechos humanos desde el Estado sobran. Más en tiempos álgidos como los de ahora que el presidente Felipe Calderón decretó la salida de las Fuerzas Armadas de sus cuarteles para combatir el narcotráfico y el crimen organizado y se han presentado tantas denuncias contra militares ante la CNDH, porque los escenarios se prestan para los atropellos.
El caso es que ahora cualquier autoridad, incluso el titular de Sedena (eso es lo mínimo que deberá esperarse como un éxito de dicha reforma) tendrá que responder a las peticiones de la CNDH sobre las violaciones o, en el caso de la no respuesta, ser llamado ante el Congreso de la Unión para justificar su negativa. Un acierto es que entró a discusión el tema de los derechos humanos antes de cualquier revisión legislativa de las nuevas atribuciones que demanda la institución militar. Pues para seguir en el combate al narco demanda, en postura del general secretario, Guillermo Galván Galván, facultades de investigación y otras. Cuando lo que debe revisarse a fondo es el tema del muy ancestral fuero militar.
Así, entre las bondades de la reforma en derechos humanos avalada por mayoría senatorial, destacan temas como, por ejemplo. 1) La propia y nueva denominación del capítulo primero, del Título Primero de la Constitución, que comienza con “De los derechos humanos y de las garantías individuales”. 2) Que, de acuerdo con la fundamentación del dictamen de Alejandro Zapata Perogordo, todas las autoridades deberán promover, respetar y proteger los derechos humanos, obligadas a hacerlo de manera universal y para todas las personas sin discriminación. 3) Que se protejan y respeten “los múltiples derechos vinculados”, y todo ello de manera progresiva en prohibición de cualquier retroceso. 4) Cambia el tan cuestionado por organismos internacionales de derechos humanos, el Artículo 33, que afectaba a las personas en materia de expulsión del país, porque la decisión dependía solo del Ejecutivo en turno.
También: 5) La rendición de cuentas de los servidores públicos, razón por la que se modificó el Artículo 102, para que quienes no acaten los resolutivos de la CNDH, “expongan públicamente los motivos de su negativa, y cuando estos sean suficientes que esta Cámara pueda llamar a cuentas a dicho funcionario”. 6) Que todas las instancias de derechos humanos de nivel estatal sean autónomos, en gestión y presupuestal, “con patrimonio y personalidad jurídica propia”, fortaleciéndolos constitucionalmente con definición y perfil propios. 7) Facultad a la CNDH para investigar “violaciones graves de derechos humanos”, conforme el Artículo 97 y lo establecía la SCJN, cuyas conclusiones puedan reflejar “denuncias ante las autoridades competentes”. 8) La intervención de la Comisión en materia electoral, laboral y jurisdiccional. “Ahora se suprime esa prohibición en materia laboral para que los organismos de derechos humanos puedan intervenir también en aquellos casos donde los trabajadores tienen condiciones que vulneren sus derechos inherentes a sus personas”.
Por todas estas ventajas que presenta la reforma en materia de derechos humanos es que se le ha considerado histórica. Porque significa un avance legislativo en un país donde muchas de las violaciones provienen principalmente de organismos relacionados con instancias del mismo gobierno, sean de carácter local o federal. Queda todavía un largo recorrido legislativo, hasta que se convierta en Ley.
Correo: sgb33@hotmail.com
*Amplio respeto a derechos humanos
*Nuevas atribuciones para la CNDH
Habría que añadir dos derechos a la lista de derechos del hombre: El derecho al desorden y el derecho a marcharse”. Charles Baudelaire (1821-1867).
Con la reforma avalada por el Senado de la República en sesión ordinaria del jueves 8 de abril, en materia de derechos humanos fundamentados desde ya en el Artículo 1° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se dio el primer paso para cortarle las alas a cualquier autoridad, incluido el titular del Poder Ejecutivo, que intente violar las garantías individuales de los mexicanos al ser considerados a partir de ahora como “Derechos Humanos” con todas sus letras.
Es el primer paso porque, una vez avalada la iniciativa llegará a la Cámara de Diputados donde será sometida a discusión y aprobación también (en su caso), para luego ser enviada a los congresos de los estados para su incorporación y vigencia plena en la Carta Magna una vez publicada.
De ser palomeada como va, la reforma constitucional en materia de derechos humanos significará para los ciudadanos de este país un avance histórico, al igual que por las nuevas atribuciones otorgadas a los órganos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y las instancias estatales.
Porque entonces sí, a partir de su entrada en vigor, no habrá pretexto para las amenazas autoritarias de los gobiernos que atentan contra la sociedad, que devienen en tantos casos de atropello y violación de las garantías individuales por motivos básicos incluso, como la manifestación y la protesta cuyo resultado va desde la desaparición hasta muerte injustificada, muchos de los cuales campean en la más absoluta impunidad.
Es el ejemplo de la judicialización de la protesta social, donde en casos como el de los dirigentes de San Salvador Atenco, Ignacio del Valle, Felipe Álvarez Hernández y Héctor Galindo Cochicoa, líderes del Frente de Pueblos en defensa de la Tierra, tras las amenazas de arrebatarles su patrimonio para construir la ampliación del aeropuerto de la ciudad de México —uno de los proyectos fallidos e importantes del presidente Vicente Fox— fueron injustificadamente sentenciados a penas de cárcel de varias décadas (67 años y 6 meses). Son “las mínimas que prevé la ley”, dijo en su momento el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto
Pero ha ocurrido con tantos casos más, incluso algunos catalogados como crímenes de Estado como el caso Acteal. O en Oaxaca, con la represión del movimiento de los maestros de la APPO, donde el gobernador orilló a la insurrección popular oaxaqueña y abundaron las violaciones a los derechos humanos. O antes Aguas Blancas, en Guerrero. Y tantos más que han quedado impunes, incluido el acoso criminal contra los estudiantes de 1968 en Tlatelolco.
Pero ese es sólo un ejemplo de los tantos violatorios de los derechos humanos orquestados, en este caso desde el gobierno federal en contubernio con el del Edomex. Pero los casos de violaciones a los derechos humanos desde el Estado sobran. Más en tiempos álgidos como los de ahora que el presidente Felipe Calderón decretó la salida de las Fuerzas Armadas de sus cuarteles para combatir el narcotráfico y el crimen organizado y se han presentado tantas denuncias contra militares ante la CNDH, porque los escenarios se prestan para los atropellos.
El caso es que ahora cualquier autoridad, incluso el titular de Sedena (eso es lo mínimo que deberá esperarse como un éxito de dicha reforma) tendrá que responder a las peticiones de la CNDH sobre las violaciones o, en el caso de la no respuesta, ser llamado ante el Congreso de la Unión para justificar su negativa. Un acierto es que entró a discusión el tema de los derechos humanos antes de cualquier revisión legislativa de las nuevas atribuciones que demanda la institución militar. Pues para seguir en el combate al narco demanda, en postura del general secretario, Guillermo Galván Galván, facultades de investigación y otras. Cuando lo que debe revisarse a fondo es el tema del muy ancestral fuero militar.
Así, entre las bondades de la reforma en derechos humanos avalada por mayoría senatorial, destacan temas como, por ejemplo. 1) La propia y nueva denominación del capítulo primero, del Título Primero de la Constitución, que comienza con “De los derechos humanos y de las garantías individuales”. 2) Que, de acuerdo con la fundamentación del dictamen de Alejandro Zapata Perogordo, todas las autoridades deberán promover, respetar y proteger los derechos humanos, obligadas a hacerlo de manera universal y para todas las personas sin discriminación. 3) Que se protejan y respeten “los múltiples derechos vinculados”, y todo ello de manera progresiva en prohibición de cualquier retroceso. 4) Cambia el tan cuestionado por organismos internacionales de derechos humanos, el Artículo 33, que afectaba a las personas en materia de expulsión del país, porque la decisión dependía solo del Ejecutivo en turno.
También: 5) La rendición de cuentas de los servidores públicos, razón por la que se modificó el Artículo 102, para que quienes no acaten los resolutivos de la CNDH, “expongan públicamente los motivos de su negativa, y cuando estos sean suficientes que esta Cámara pueda llamar a cuentas a dicho funcionario”. 6) Que todas las instancias de derechos humanos de nivel estatal sean autónomos, en gestión y presupuestal, “con patrimonio y personalidad jurídica propia”, fortaleciéndolos constitucionalmente con definición y perfil propios. 7) Facultad a la CNDH para investigar “violaciones graves de derechos humanos”, conforme el Artículo 97 y lo establecía la SCJN, cuyas conclusiones puedan reflejar “denuncias ante las autoridades competentes”. 8) La intervención de la Comisión en materia electoral, laboral y jurisdiccional. “Ahora se suprime esa prohibición en materia laboral para que los organismos de derechos humanos puedan intervenir también en aquellos casos donde los trabajadores tienen condiciones que vulneren sus derechos inherentes a sus personas”.
Por todas estas ventajas que presenta la reforma en materia de derechos humanos es que se le ha considerado histórica. Porque significa un avance legislativo en un país donde muchas de las violaciones provienen principalmente de organismos relacionados con instancias del mismo gobierno, sean de carácter local o federal. Queda todavía un largo recorrido legislativo, hasta que se convierta en Ley.
Correo: sgb33@hotmail.com
viernes, 9 de abril de 2010
CAMBIA LA ESTRATEGIA
09/abril/2010
*Sale el Ejército de Ciudad Juárez
*Llega la policía federal sustituta
En el momento que se cuente con los elementos suficientes para hacer el balance pertinente de la guerra contra el crimen organizado decretada por el gobierno federal utilizando a las Fuerzas Armadas como punta de lanza, saldrán a la luz las mentiras sostenidas, las verdades a medias y el recuento de los daños. No podrá decirse, eso sí, en el parte de guerra: “Sin novedad, mi Comandante”.
Todo lo contrario. Habrá un saldo del que nadie querrá hacerse responsable; es decir, el número de caídos en esta desgastante —¿y de utilidad, para quién?, ¿también se sabrá?, ¿por qué el vecino del norte responde a la violencia sólo militarizando la frontera, y no emprendiendo acciones antinarco en su propio territorio?— guerra en las calles de ciudades donde muchos resultan ser personas inocentes.
¿Quién responderá por ellos? Porque hasta ahora, so pretexto de ser miembros activos del narco, los decesos quedan impunes. O, ¿habrá investigación de o sobre los caídos?, ¿cuándo el ministerio público tomará cartas en el asunto? ¿Habrá un juicio político sobre el principal responsable de tamaña decisión de sacar al Ejército a las calles? Nada, por ahora.
Pero además, parte de lo peligroso, o quizá lo más: subsistirá un montón de sujetos preparados y capacitados —muchos de ellos surgidos de las filas del propio Ejército, como desertores tentados por el dinero fácil; se presume que el grueso del grupo de los Zetas son exmilitares—, como integrantes de los cárteles del narcotráfico que seguirán organizados y activos en el negocio de las drogas, en tanto permanezcan intocables los fondos en los bancos de los grupos delictivos y la demanda se sostenga o siga en aumento desde el mercado consumidor del vecino del norte.
Es decir, que sin atacar el corazón de las finanzas “pegándole donde les duele”, como aseguran muchos expertos en el tema, nacionales y extranjeros, el problema seguirá igual o peor. Por ejemplo, como declaró recién el especialista en seguridad nacional de la UNAM, René Jiménez: “Si no se ataca las finanzas de los narcotraficantes, el gobierno federal sólo realizará acciones mediáticas y no efectivas, para combatir al crimen organizado. Si no se ataca, ellos siguen siendo inmensamente poderosos. Tan sólo de las ganancias que obtienen de Estados Unidos son más de 20 mil millones de dólares anualmente”. (El Sol de México, 5/febrero/2010).
Todavía peor, sin desarticular la demanda, sin evitar la infiltración del negocio en la sociedad capacitándola para ello, sin invertir en la política social, en la prevención y los tratamientos de desintoxicación, el flagelo del narcotráfico seguirá existiendo. Es decir, si las cosas siguen como hasta ahora. Con una guerra sin inteligencia, y desarticulada, como la del gobierno de Calderón. Sin limpiar a las policías, sin investigar y enjuiciar a los involucrados desde las propias instancias de gobierno, etcétera.
Entretanto, los atropellos por el uso de militares en las calles han estado a la orden del día. Así lo muestran los reportes registrados por las asociaciones de derechos humanos, y el informe reciente de la CNDH también. En los últimos cinco años han aumentado las quejas contra el Ejército en un 500 por ciento, como lo asentó el ombudsman Raúl Plascencia. Y muchas de las agresiones han ocurrido porque, se ve claro, los militares no están para hacer funciones policiacas, son los garantes de la soberanía del país. No saben cómo porque no se les capacita para ello, como tampoco adquieren la experiencia con el trato en las calles de cara a la sociedad. Empezando por la parquedad y su torpeza. Porque son eso: militares.
Mientras tanto, importa que algunos indicios muestren ya que el propio gobierno recula, toda vez que su estrategia antinarco sólo con las armas ha resultado fallida. En Ciudad Juárez, donde ha ocurrido el mayor número de caídos por la guerra entre cárteles que se disputan la plaza por la cercanía con EU, quedó más que claro. Por eso ahora el propio gobierno ha anunciado el retiro a labores de coadyuvancia para los militares en esa ciudad.
La Operación Coordinada Chihuahua está mudando de piel por tercera vez en dos años. Es decir, que el gobierno federal reconoce explícitamente su derrota; que no bastó la presencia de los militares en las calles para combatir al flagelo del narcotráfico y el crimen organizado. Todo lo contrario, se recrudeció. Pero aún: abrió las puertas a EU para, por un lado declarar como lo hizo la secretaria de seguridad interna, Janet Napolitano, que la presencia del Ejército en Juárez “no ha ayudado en nada”; y por otro lado en lugar de que EU asuma la parte de responsabilidad que le corresponde en el combate al flagelo del narco (como lo prometió la secretaria de Estado Hillary Clinton), anuncie la militarización velada de su frontera con México como lo hicieron ayer los gobernadores de los estados de Arizona y Nuevo México.
Tanto Jan Brener como Bill Richarson, calificaron de necesaria la presencia de la Guardia Nacional para proteger la frontera con México. Y ambos han solicitado el envío de soldados para, como dijo Richarson: “Quiero que la gente del sur de Nuevo México sepa que estamos tomando todos los pasos necesarios para mantener nuestra frontera segura”. Al final de un recorrido aéreo en compañía de la gobernadora Brener.
Mientras tanto, ayer se anunció el arribo a Juárez de 5 mil efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública federal, para cubrir el retiro que incluye 30 mandos castrenses del Ejército que participaban en la seguridad pública de la ciudad. Los 5 mil elementos trabajarán en conjunto con 2 mil 500 elementos de la seguridad municipal y la dirección de vialidad. Con ello, como aseguró el presidente municipal de la entidad, Reyes Ferriz, los juarenses tendrán una solución policial y no militar.
A la vez que se estarán sentando las bases para operar una serie de acciones 24 concertadas previamente, como lo anunció el Gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, que incluye una reestructuración de las policías y otras acciones que pretenden beneficiar a la sociedad luego de la generalización de la violencia a causa del crimen organizado. En el fondo lo que cambia es la estrategia. Enhorabuena.
Correo: sgb33@hotmail.com
*Sale el Ejército de Ciudad Juárez
*Llega la policía federal sustituta
En el momento que se cuente con los elementos suficientes para hacer el balance pertinente de la guerra contra el crimen organizado decretada por el gobierno federal utilizando a las Fuerzas Armadas como punta de lanza, saldrán a la luz las mentiras sostenidas, las verdades a medias y el recuento de los daños. No podrá decirse, eso sí, en el parte de guerra: “Sin novedad, mi Comandante”.
Todo lo contrario. Habrá un saldo del que nadie querrá hacerse responsable; es decir, el número de caídos en esta desgastante —¿y de utilidad, para quién?, ¿también se sabrá?, ¿por qué el vecino del norte responde a la violencia sólo militarizando la frontera, y no emprendiendo acciones antinarco en su propio territorio?— guerra en las calles de ciudades donde muchos resultan ser personas inocentes.
¿Quién responderá por ellos? Porque hasta ahora, so pretexto de ser miembros activos del narco, los decesos quedan impunes. O, ¿habrá investigación de o sobre los caídos?, ¿cuándo el ministerio público tomará cartas en el asunto? ¿Habrá un juicio político sobre el principal responsable de tamaña decisión de sacar al Ejército a las calles? Nada, por ahora.
Pero además, parte de lo peligroso, o quizá lo más: subsistirá un montón de sujetos preparados y capacitados —muchos de ellos surgidos de las filas del propio Ejército, como desertores tentados por el dinero fácil; se presume que el grueso del grupo de los Zetas son exmilitares—, como integrantes de los cárteles del narcotráfico que seguirán organizados y activos en el negocio de las drogas, en tanto permanezcan intocables los fondos en los bancos de los grupos delictivos y la demanda se sostenga o siga en aumento desde el mercado consumidor del vecino del norte.
Es decir, que sin atacar el corazón de las finanzas “pegándole donde les duele”, como aseguran muchos expertos en el tema, nacionales y extranjeros, el problema seguirá igual o peor. Por ejemplo, como declaró recién el especialista en seguridad nacional de la UNAM, René Jiménez: “Si no se ataca las finanzas de los narcotraficantes, el gobierno federal sólo realizará acciones mediáticas y no efectivas, para combatir al crimen organizado. Si no se ataca, ellos siguen siendo inmensamente poderosos. Tan sólo de las ganancias que obtienen de Estados Unidos son más de 20 mil millones de dólares anualmente”. (El Sol de México, 5/febrero/2010).
Todavía peor, sin desarticular la demanda, sin evitar la infiltración del negocio en la sociedad capacitándola para ello, sin invertir en la política social, en la prevención y los tratamientos de desintoxicación, el flagelo del narcotráfico seguirá existiendo. Es decir, si las cosas siguen como hasta ahora. Con una guerra sin inteligencia, y desarticulada, como la del gobierno de Calderón. Sin limpiar a las policías, sin investigar y enjuiciar a los involucrados desde las propias instancias de gobierno, etcétera.
Entretanto, los atropellos por el uso de militares en las calles han estado a la orden del día. Así lo muestran los reportes registrados por las asociaciones de derechos humanos, y el informe reciente de la CNDH también. En los últimos cinco años han aumentado las quejas contra el Ejército en un 500 por ciento, como lo asentó el ombudsman Raúl Plascencia. Y muchas de las agresiones han ocurrido porque, se ve claro, los militares no están para hacer funciones policiacas, son los garantes de la soberanía del país. No saben cómo porque no se les capacita para ello, como tampoco adquieren la experiencia con el trato en las calles de cara a la sociedad. Empezando por la parquedad y su torpeza. Porque son eso: militares.
Mientras tanto, importa que algunos indicios muestren ya que el propio gobierno recula, toda vez que su estrategia antinarco sólo con las armas ha resultado fallida. En Ciudad Juárez, donde ha ocurrido el mayor número de caídos por la guerra entre cárteles que se disputan la plaza por la cercanía con EU, quedó más que claro. Por eso ahora el propio gobierno ha anunciado el retiro a labores de coadyuvancia para los militares en esa ciudad.
La Operación Coordinada Chihuahua está mudando de piel por tercera vez en dos años. Es decir, que el gobierno federal reconoce explícitamente su derrota; que no bastó la presencia de los militares en las calles para combatir al flagelo del narcotráfico y el crimen organizado. Todo lo contrario, se recrudeció. Pero aún: abrió las puertas a EU para, por un lado declarar como lo hizo la secretaria de seguridad interna, Janet Napolitano, que la presencia del Ejército en Juárez “no ha ayudado en nada”; y por otro lado en lugar de que EU asuma la parte de responsabilidad que le corresponde en el combate al flagelo del narco (como lo prometió la secretaria de Estado Hillary Clinton), anuncie la militarización velada de su frontera con México como lo hicieron ayer los gobernadores de los estados de Arizona y Nuevo México.
Tanto Jan Brener como Bill Richarson, calificaron de necesaria la presencia de la Guardia Nacional para proteger la frontera con México. Y ambos han solicitado el envío de soldados para, como dijo Richarson: “Quiero que la gente del sur de Nuevo México sepa que estamos tomando todos los pasos necesarios para mantener nuestra frontera segura”. Al final de un recorrido aéreo en compañía de la gobernadora Brener.
Mientras tanto, ayer se anunció el arribo a Juárez de 5 mil efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública federal, para cubrir el retiro que incluye 30 mandos castrenses del Ejército que participaban en la seguridad pública de la ciudad. Los 5 mil elementos trabajarán en conjunto con 2 mil 500 elementos de la seguridad municipal y la dirección de vialidad. Con ello, como aseguró el presidente municipal de la entidad, Reyes Ferriz, los juarenses tendrán una solución policial y no militar.
A la vez que se estarán sentando las bases para operar una serie de acciones 24 concertadas previamente, como lo anunció el Gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, que incluye una reestructuración de las policías y otras acciones que pretenden beneficiar a la sociedad luego de la generalización de la violencia a causa del crimen organizado. En el fondo lo que cambia es la estrategia. Enhorabuena.
Correo: sgb33@hotmail.com
miércoles, 7 de abril de 2010
PETRÓLEO PARA EU
08/abril/2010
*Pobre México, tan lejos de Dios…
*El energético, en la órbita imperial
“La imaginación tiene sobre nosotros mucho más imperio que la realidad”. Jean de la Fontaine (1621-1695).
Desde que el veterano maestro de economía en la UNAM, José Luis Ceceña, allá por los años 70 publicó (entre otros textos fundamentales) la primera edición de su libro México en la órbita imperial, prevenía a los mexicanos sobre los peligros de la cercanía con el vecino del norte. Era el involucramiento de los Estados Unidos en la vida económica, política y social de los mexicanos, por varias vías entre las que destaca el activismo de las empresas trasnacionales —en esa etapa de penetración todavía en el marco de la llamada guerra fría—, sin desdeñar a las petroleras, desde luego tan dolidas por aquellos tiempos de la nacionalización cardenista del energético en 1938.
No, claro está, como un fenómeno nuevo, puesto que desde los años de la disputa que le costó a México más de la mitad del territorio EU ha arremetido contra nuestro país (recuérdese el dicho porfirista: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”), sino como una de tantas estrategias de penetración y control económico donde los preceptos básicamente imperiales reinan amenazantes como espada de Damocles sobre todo el sur del continente Americano mediante, en este caso, el uso de las empresas trasnacionales.
Es decir, la pertenencia a la órbita del imperio como parte de una estrategia territorial impulsada primero por preceptos como “América para los americanos” de la doctrina Monroe, elaborada por John Quincy Adams en 1823, y luego por otros mecanismos de control más recientes en el terreno, principalmente, económico como los últimos tratados firmados con EU y Canadá: el propio TLCAN para la integración del Norte americano y su profundización vía el ASPAN (la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte), o el más operativo e intervencionista llamado Plan Mérida.
Mecanismos, cito algunos, de una injerencia orquestada por los EU, como parte de una visión geopolítica y geoeconómica (en pañales todavía en México ¡a estas alturas!), de inteligencia y planeación elaborada por los órganos del Estado, nada menos que para la reproducción del más grande aparato industrial-comercial-militar del mundo, dentro del cual los energéticos procedentes de los combustibles fósiles son de supremacía imperial. Principalmente a partir de la crisis energética de 1973, que puso a tambalear a la industria de EU y cimbró el propio núcleo imperialista, a tal grado que habría trastocado las fases sucesivas de desarrollo derivadas en el periodo globalizador de la economía mundial actual.
Para profundizar en la reflexión y contar con mayores elementos, a los proporcionados por Ceceña, para comprender los planes actuales de EU sobre el petróleo de México, el también maestro de economía en la UNAM, John Saxe-Fernández, en su libro La compra-venta de México, afirma: Desde la perspectiva geoestratégica, un eventual esquema de “integración” de América del Norte —pensado centralmente alrededor de “amalgamar” sus recursos de combustibles fósiles— y la compra-venta de México empezó a delinearse de manera sistemática y programática desde la “crisis energética de 1973”. La estrategia de Washington por medio de las cartas de intención del FMI y las cartas de “política” del BM se centró en propiciar los mecanismos para inducir la apertura a los inversionistas “nacionales y/o extranjeros” de los sectores fundamentales de la economía constitucionalmente reservados al Estado como la electricidad, los ferrocarriles y el rubro petrolero. Con este fin se han utilizado instrumentos económicos entre los que sobresale el desvío masivo del presupuesto estatal mexicano hacia el gasto no productivo para así someter a un “desfinanciamiento crónico” a los sectores o empresas de interés para la inversión extranjera directa (IED). (p. 227)
Y sigue la cita del pensamiento de Saxe, un poco más abajo, en los siguientes términos: Se auspicia así, la desnacionalización integral del aparato económico mexicano. Esto incluye, de manera prominente, la mera empresarial y geoestratégica de Estados Unidos para revertir “la nacionalización petrolera” tanto a nivel operativo como político-administrativo y “eventualmente” constitucional, propiciando la privatización primero “indirecta” y luego “directa” de Pemex y un control corporativo estadounidense in situ sobre las operaciones de dicha empresa. (p. 278).
Mientras tanto, en México el gobierno ha manejado discrecionalmente el asunto del petróleo, a tal grado que la paraestatal, Petróleos Mexicanos, a estas alturas del juego ya está infiltrada por capital extranjero particularmente Español y entregada en manos de las petroleras texanas. Al fin gringas. Porque aquí, en lugar de cuidar el energético que tiene término en el subsuelo, se ha derrochado en beneficio e interés de los consumidores, especialmente el principal “socio” de México, el vecino del norte.
Por eso vino a cuento lo del México en la órbita imperial, porque sin la construcción de una visión geoestratégica —geopolítica y geoeconómica— el gobierno mexicano está entregando una riqueza en manos extranjeras. Pero también, porque recientemente los EU han anunciado que vienen por el energético de origen fósil, el petróleo “mexicano pero sin México”.
Y en tanto el gobierno (Pemex y la Sener) está “esperando” la “negociación”, dormido en sus laureles o deliberadamente, las compañías petroleras estadounidenses empujadas por Barack Obama y la iniciativa privada, están perforando ya para obtener el crudo de la “controvertida área de Perdido, donde México y Estados Unidos comparten algunos yacimientos” en el Golfo de México. Ahí están Shell y Chevron, petroleras que anunciaron el miércoles 31 de marzo, “la primera producción en pozos Great White Silvertip y Tobago, en donde esperan obtener hasta 130 mil barriles diarios en energético. Los pozos están localizados en el bloque 857 (Alaminos Canyon), unos 400 kilómetros al sur de Houston y a 11 kilómetros de la frontera marítima de México”. (Nota de El Universal del 5 de abril).
Por eso hasta el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg ha mostrado interés en participar en la exploración y explotación de los yacimientos en México. Veremos. Pero todo apunta al entreguismo al imperio de EU.
Correo: sgb33@hotmail.com
*Pobre México, tan lejos de Dios…
*El energético, en la órbita imperial
“La imaginación tiene sobre nosotros mucho más imperio que la realidad”. Jean de la Fontaine (1621-1695).
Desde que el veterano maestro de economía en la UNAM, José Luis Ceceña, allá por los años 70 publicó (entre otros textos fundamentales) la primera edición de su libro México en la órbita imperial, prevenía a los mexicanos sobre los peligros de la cercanía con el vecino del norte. Era el involucramiento de los Estados Unidos en la vida económica, política y social de los mexicanos, por varias vías entre las que destaca el activismo de las empresas trasnacionales —en esa etapa de penetración todavía en el marco de la llamada guerra fría—, sin desdeñar a las petroleras, desde luego tan dolidas por aquellos tiempos de la nacionalización cardenista del energético en 1938.
No, claro está, como un fenómeno nuevo, puesto que desde los años de la disputa que le costó a México más de la mitad del territorio EU ha arremetido contra nuestro país (recuérdese el dicho porfirista: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”), sino como una de tantas estrategias de penetración y control económico donde los preceptos básicamente imperiales reinan amenazantes como espada de Damocles sobre todo el sur del continente Americano mediante, en este caso, el uso de las empresas trasnacionales.
Es decir, la pertenencia a la órbita del imperio como parte de una estrategia territorial impulsada primero por preceptos como “América para los americanos” de la doctrina Monroe, elaborada por John Quincy Adams en 1823, y luego por otros mecanismos de control más recientes en el terreno, principalmente, económico como los últimos tratados firmados con EU y Canadá: el propio TLCAN para la integración del Norte americano y su profundización vía el ASPAN (la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte), o el más operativo e intervencionista llamado Plan Mérida.
Mecanismos, cito algunos, de una injerencia orquestada por los EU, como parte de una visión geopolítica y geoeconómica (en pañales todavía en México ¡a estas alturas!), de inteligencia y planeación elaborada por los órganos del Estado, nada menos que para la reproducción del más grande aparato industrial-comercial-militar del mundo, dentro del cual los energéticos procedentes de los combustibles fósiles son de supremacía imperial. Principalmente a partir de la crisis energética de 1973, que puso a tambalear a la industria de EU y cimbró el propio núcleo imperialista, a tal grado que habría trastocado las fases sucesivas de desarrollo derivadas en el periodo globalizador de la economía mundial actual.
Para profundizar en la reflexión y contar con mayores elementos, a los proporcionados por Ceceña, para comprender los planes actuales de EU sobre el petróleo de México, el también maestro de economía en la UNAM, John Saxe-Fernández, en su libro La compra-venta de México, afirma: Desde la perspectiva geoestratégica, un eventual esquema de “integración” de América del Norte —pensado centralmente alrededor de “amalgamar” sus recursos de combustibles fósiles— y la compra-venta de México empezó a delinearse de manera sistemática y programática desde la “crisis energética de 1973”. La estrategia de Washington por medio de las cartas de intención del FMI y las cartas de “política” del BM se centró en propiciar los mecanismos para inducir la apertura a los inversionistas “nacionales y/o extranjeros” de los sectores fundamentales de la economía constitucionalmente reservados al Estado como la electricidad, los ferrocarriles y el rubro petrolero. Con este fin se han utilizado instrumentos económicos entre los que sobresale el desvío masivo del presupuesto estatal mexicano hacia el gasto no productivo para así someter a un “desfinanciamiento crónico” a los sectores o empresas de interés para la inversión extranjera directa (IED). (p. 227)
Y sigue la cita del pensamiento de Saxe, un poco más abajo, en los siguientes términos: Se auspicia así, la desnacionalización integral del aparato económico mexicano. Esto incluye, de manera prominente, la mera empresarial y geoestratégica de Estados Unidos para revertir “la nacionalización petrolera” tanto a nivel operativo como político-administrativo y “eventualmente” constitucional, propiciando la privatización primero “indirecta” y luego “directa” de Pemex y un control corporativo estadounidense in situ sobre las operaciones de dicha empresa. (p. 278).
Mientras tanto, en México el gobierno ha manejado discrecionalmente el asunto del petróleo, a tal grado que la paraestatal, Petróleos Mexicanos, a estas alturas del juego ya está infiltrada por capital extranjero particularmente Español y entregada en manos de las petroleras texanas. Al fin gringas. Porque aquí, en lugar de cuidar el energético que tiene término en el subsuelo, se ha derrochado en beneficio e interés de los consumidores, especialmente el principal “socio” de México, el vecino del norte.
Por eso vino a cuento lo del México en la órbita imperial, porque sin la construcción de una visión geoestratégica —geopolítica y geoeconómica— el gobierno mexicano está entregando una riqueza en manos extranjeras. Pero también, porque recientemente los EU han anunciado que vienen por el energético de origen fósil, el petróleo “mexicano pero sin México”.
Y en tanto el gobierno (Pemex y la Sener) está “esperando” la “negociación”, dormido en sus laureles o deliberadamente, las compañías petroleras estadounidenses empujadas por Barack Obama y la iniciativa privada, están perforando ya para obtener el crudo de la “controvertida área de Perdido, donde México y Estados Unidos comparten algunos yacimientos” en el Golfo de México. Ahí están Shell y Chevron, petroleras que anunciaron el miércoles 31 de marzo, “la primera producción en pozos Great White Silvertip y Tobago, en donde esperan obtener hasta 130 mil barriles diarios en energético. Los pozos están localizados en el bloque 857 (Alaminos Canyon), unos 400 kilómetros al sur de Houston y a 11 kilómetros de la frontera marítima de México”. (Nota de El Universal del 5 de abril).
Por eso hasta el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg ha mostrado interés en participar en la exploración y explotación de los yacimientos en México. Veremos. Pero todo apunta al entreguismo al imperio de EU.
Correo: sgb33@hotmail.com
martes, 6 de abril de 2010
CONTRA EL MONOPOLIO
07/abril/2010
*Sacudida del sector empresarial
*Propuesta con dedicatoria Slim
“El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás”: François de la Rochefoucauld (1613-1680).
La iniciativa antimonopólica enviada anteayer por el gobierno federal al Congreso de la Unión para su discusión (con toda la intención de que sea aprobada al vapor en lo que le resta al actual periodo ordinario de sesiones), aguanta muchos calificativos porque no resiste al análisis.
Es más bien como un cuete de luces de colores. Como un anzuelo para pescar incautos, no obstante algunos políticos lo están mordiendo ya. Pero de trasfondo la intencionalidad es muy clara por parte del gobierno de Felipe Calderón y algunos miembros del gabinete: culpar a otros de la falta de resultados en materia económica, por una administración “azul” que lleva más de nueve años en el poder; y de paso intentar cuajar algún “negocio” fácil. Porque los monopolios —según la justificación del Ejecutivo—, dado que diversos mercados se encuentran altamente concentrados, han profundizado la crisis en el país. Al menos eso dice la iniciativa.
Porque se trata de un gobierno que tiene a México en crisis permanente. Y donde los ciudadanos no tienen expectativas inmediatas ni mediatas para solucionar problemas graves como la inseguridad, el empleo, el salario, la salud, la pobreza, etc. Porque las promesas del “cambio” de Vidente Fox y las del “presidente del empleo” de Calderón se fueron al cesto de basura.
Pero, chicle y pega, si es que la ley antimonopolio es aprobada por los diputados, la intención será desbaratar —de pasadita— algunos “monopolios” en beneficio de presuntos empresarios allegados al PAN, con la única finalidad del enriquecimiento exprés o de fácil acceso al mundo del dinero. No hay otra explicación. Porque es más sencillo desbaratar desde el Estado y mediante una ley cualquier empresa que ya existe para luego repartirla, que promover inversiones y arriesgarle desde abajo.
Baste un ejemplo para ilustrar el absurdo. Como director general de Avantel, Francisco Gil Díaz ha movido todas sus influencias y hecho hasta lo imposible, para arrebatar al menos una parte del sector de telecomunicaciones a Teléfonos de México del magnate, y hombre más rico del mundo según Forbes, Carlos Slim Helú. Por eso el hostigamiento y las demandas de Avantel contra Telmex son continuos, a la vez que improcedentes.
El caso es que para el gobierno Telmex sería un monopolio al que se debe combatir. El argumento es que “para beneficiar al ama de casa, al profesionista, al estudiante, a todos los mexicanos”, para que “puedan tener acceso a mejores productos y servicios con menores precios”. Pero lo que no dice es que, de lograr combatir dicho monopolio no será para beneficiar al consumidor sino a otra telefónica como Avantel que quiere rebanadas del pastel sin invertir.
Si de beneficiar al consumidor se tratara, entonces estaríamos hablando de apoyos directos mediante, por ejemplo, empresas cooperativas u otras alternativas. Pero no. Ni siquiera como empresas bajo el control del Estado con otra mística que la de las paraestatales del pasado reciente, en la etapa previa a la privatización.
Peor cuando Estados Unidos está reclamando a la Cofetel, a través de la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), “hacer lo necesario para que Telmex ofrezca tarifas competitivas en 70 zonas telefónicas de México”, que comprende un 25 por ciento de la población total. Donde la USTR juzga “que Telmex tiene un monopolio en los servicios de telecomunicaciones a estos clientes”, en una situación que afecta a los consumidores de EU y a otras empresas de servicios de telefonía”.
Es decir, presiones desde allá. Bajo por lo menos una expresión violatoria de la soberanía de México, en un asunto que sólo compete definir a mexicanos. Pero donde EU mete su cuchara y, como si el gobierno de Calderón estuviera para hacer el trabajo sucio.
Por eso, también, hay señalamientos en el sentido que la iniciativa de Calderón tiene dedicatoria Slim. Pero nada se dice de otras empresas como Televisa o Tv Azteca, que son igualmente monopólicas, aunque sean concesiones del Estado. Y no sólo en telecomunicaciones. ¿Qué hará el gobierno con una iniciativa cuando tenga que regular monopolios en muchos sectores económicos? ¿Aguantará la presión de los empresarios afectados, cuando lleguen las negociaciones en el Congreso, en los medios o donde se den, y con los tiempos electorales encima? Desde luego que no.
Se olvida que hay monopolios también en los más diversos sectores, como la banca, la minería, el cemento, las líneas aéreas, la cerveza, las medicinas, el azúcar, las bebidas embotelladas, la construcción, los bienes raíces, etcétera. Una ley antimonopolios sería entendible bajo otras circunstancias, bajo otro proyecto histórico y de cambio, como los que han emprendido gobiernos de izquierda en Latinoamérica, pero no en México y menos con el PAN en el poder.
En fin, que la susodicha propuesta resulta hasta contraria a los términos bajo los cuales opera el sistema capitalista y ahora neoliberal y globalizador en México y el mundo. Es antiempresarial. Pero en el fondo requiere justificar la ineficacia. Porque al cuarto año de gobierno, no hay medidas de política económica útiles. Por eso hacen falta los culpables, no las soluciones. Máxime en un año electoral.
Peor futuro le espera a una iniciativa de ley que pretende otorgar dientes a una Comisión Federal de Competencia para castigar con cárcel a los empresarios. O se revisen los elevados castigos de hasta el 10 por ciento de los ingresos de dichas empresas. Cuando se conozca el fondo de la iniciativa, sonará el avispero empresarial. Por lo pronto, los organizados reclaman evitar las “arbitrariedades”; se establezca con claridad “cuándo se considera que las empresas incurren en prácticas monopólicas”.
Seguro que no sabrán responder los titulares de Economía y de Hacienda. La iniciativa no soportará el debate.
Correo: sgb33@hotmail.com
*Sacudida del sector empresarial
*Propuesta con dedicatoria Slim
“El medio más fácil para ser engañado es creerse más listo que los demás”: François de la Rochefoucauld (1613-1680).
La iniciativa antimonopólica enviada anteayer por el gobierno federal al Congreso de la Unión para su discusión (con toda la intención de que sea aprobada al vapor en lo que le resta al actual periodo ordinario de sesiones), aguanta muchos calificativos porque no resiste al análisis.
Es más bien como un cuete de luces de colores. Como un anzuelo para pescar incautos, no obstante algunos políticos lo están mordiendo ya. Pero de trasfondo la intencionalidad es muy clara por parte del gobierno de Felipe Calderón y algunos miembros del gabinete: culpar a otros de la falta de resultados en materia económica, por una administración “azul” que lleva más de nueve años en el poder; y de paso intentar cuajar algún “negocio” fácil. Porque los monopolios —según la justificación del Ejecutivo—, dado que diversos mercados se encuentran altamente concentrados, han profundizado la crisis en el país. Al menos eso dice la iniciativa.
Porque se trata de un gobierno que tiene a México en crisis permanente. Y donde los ciudadanos no tienen expectativas inmediatas ni mediatas para solucionar problemas graves como la inseguridad, el empleo, el salario, la salud, la pobreza, etc. Porque las promesas del “cambio” de Vidente Fox y las del “presidente del empleo” de Calderón se fueron al cesto de basura.
Pero, chicle y pega, si es que la ley antimonopolio es aprobada por los diputados, la intención será desbaratar —de pasadita— algunos “monopolios” en beneficio de presuntos empresarios allegados al PAN, con la única finalidad del enriquecimiento exprés o de fácil acceso al mundo del dinero. No hay otra explicación. Porque es más sencillo desbaratar desde el Estado y mediante una ley cualquier empresa que ya existe para luego repartirla, que promover inversiones y arriesgarle desde abajo.
Baste un ejemplo para ilustrar el absurdo. Como director general de Avantel, Francisco Gil Díaz ha movido todas sus influencias y hecho hasta lo imposible, para arrebatar al menos una parte del sector de telecomunicaciones a Teléfonos de México del magnate, y hombre más rico del mundo según Forbes, Carlos Slim Helú. Por eso el hostigamiento y las demandas de Avantel contra Telmex son continuos, a la vez que improcedentes.
El caso es que para el gobierno Telmex sería un monopolio al que se debe combatir. El argumento es que “para beneficiar al ama de casa, al profesionista, al estudiante, a todos los mexicanos”, para que “puedan tener acceso a mejores productos y servicios con menores precios”. Pero lo que no dice es que, de lograr combatir dicho monopolio no será para beneficiar al consumidor sino a otra telefónica como Avantel que quiere rebanadas del pastel sin invertir.
Si de beneficiar al consumidor se tratara, entonces estaríamos hablando de apoyos directos mediante, por ejemplo, empresas cooperativas u otras alternativas. Pero no. Ni siquiera como empresas bajo el control del Estado con otra mística que la de las paraestatales del pasado reciente, en la etapa previa a la privatización.
Peor cuando Estados Unidos está reclamando a la Cofetel, a través de la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), “hacer lo necesario para que Telmex ofrezca tarifas competitivas en 70 zonas telefónicas de México”, que comprende un 25 por ciento de la población total. Donde la USTR juzga “que Telmex tiene un monopolio en los servicios de telecomunicaciones a estos clientes”, en una situación que afecta a los consumidores de EU y a otras empresas de servicios de telefonía”.
Es decir, presiones desde allá. Bajo por lo menos una expresión violatoria de la soberanía de México, en un asunto que sólo compete definir a mexicanos. Pero donde EU mete su cuchara y, como si el gobierno de Calderón estuviera para hacer el trabajo sucio.
Por eso, también, hay señalamientos en el sentido que la iniciativa de Calderón tiene dedicatoria Slim. Pero nada se dice de otras empresas como Televisa o Tv Azteca, que son igualmente monopólicas, aunque sean concesiones del Estado. Y no sólo en telecomunicaciones. ¿Qué hará el gobierno con una iniciativa cuando tenga que regular monopolios en muchos sectores económicos? ¿Aguantará la presión de los empresarios afectados, cuando lleguen las negociaciones en el Congreso, en los medios o donde se den, y con los tiempos electorales encima? Desde luego que no.
Se olvida que hay monopolios también en los más diversos sectores, como la banca, la minería, el cemento, las líneas aéreas, la cerveza, las medicinas, el azúcar, las bebidas embotelladas, la construcción, los bienes raíces, etcétera. Una ley antimonopolios sería entendible bajo otras circunstancias, bajo otro proyecto histórico y de cambio, como los que han emprendido gobiernos de izquierda en Latinoamérica, pero no en México y menos con el PAN en el poder.
En fin, que la susodicha propuesta resulta hasta contraria a los términos bajo los cuales opera el sistema capitalista y ahora neoliberal y globalizador en México y el mundo. Es antiempresarial. Pero en el fondo requiere justificar la ineficacia. Porque al cuarto año de gobierno, no hay medidas de política económica útiles. Por eso hacen falta los culpables, no las soluciones. Máxime en un año electoral.
Peor futuro le espera a una iniciativa de ley que pretende otorgar dientes a una Comisión Federal de Competencia para castigar con cárcel a los empresarios. O se revisen los elevados castigos de hasta el 10 por ciento de los ingresos de dichas empresas. Cuando se conozca el fondo de la iniciativa, sonará el avispero empresarial. Por lo pronto, los organizados reclaman evitar las “arbitrariedades”; se establezca con claridad “cuándo se considera que las empresas incurren en prácticas monopólicas”.
Seguro que no sabrán responder los titulares de Economía y de Hacienda. La iniciativa no soportará el debate.
Correo: sgb33@hotmail.com
lunes, 5 de abril de 2010
LA ENTREVISTA
06/abril/2010
*El Mayo Zambada con Scherer
*¿La siguiente será con El Chapo?
“La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo”. José María Vargas Vila (1840-1933).
La entrevista de Julio Scherer García, el fundador de Proceso, con Ismael El Mayo Zambada tiene muchas lecturas. Seguramente se escaparán varias, pero consideremos por lo menos las siguientes.
1.- Sin lugar a dudas, es una proeza periodística porque no se trata de cualquier sujeto, sino de uno de los capos más activos y buscados del narcotráfico que cualquier periodista querría entrevistar.
2.- No puede haber entrevista con capo alguno, de la importancia de El Mayo, sin que lleve entre líneas algunos mensajes, en este caso para el gobierno federal, para los demás cárteles, para los sectores que combaten el flagelo del narcotráfico y para la sociedad en general.
3.- No es tanto lo que diga el capo, por cierto las declaraciones fueron muy meditadas y cuidadas, sino el propio encuentro lo que tiene su relevancia. No hizo grandes revelaciones, salvo una o dos.
4.- Encontrar a un periodista que diga las cosas con honestidad no es de gratis. Al contrario, es una garantía para cualquiera que se mueva en la clandestinidad, o que quiera revelar asuntos importantes. “He leído sus libros y usted no miente”, le dijo el interlocutor. En cambio, “todos mienten, hasta Proceso”. Es su juicio. Ese reconocimiento le dio a Scherer García la posibilidad. Recuérdese sus libros, sobre todo el de La reina del pacífico (2008), que hizo desde la cárcel a una mujer como Sandra Ávila Beltrán. Considerada como “Una líder histórica en el trasiego de la cocaína de Sudamérica a México” (según la Policía Federal) y sobrina de Miguel Ángel Félix Gallardo, tío de los hermanos Arellano Félix del cártel de Tijuana. Ella se encargaba de las relaciones públicas de la organización precisamente de El Mayo Zambada, según la propia PF.
5.- Guardar el secreto. De ahí la invitación que le abrió las puertas, bajo la primera condición: no revelar dato alguno que proporcione pistas de una posible captura. Es notoria la estrategia. Borrar cualquier huella que permita seguirle los pasos; los varios autos, la espera, los lugares, todo para dejar la sensación de que los capos se escabullen en todo terreno, principalmente en el campo. Eso dijo. Pero recuérdese que el colombiano Pablo Escobar se dio el lujo de fotografiarse con un hijo frente a la Casa Blanca en Washington, DC.
6.- El Mayo rehuyó las preguntas cuanto quiso. Mejor dicho habló de lo que quería hablar. Lo más relevante fue un posible encuentro con El Chapo Guzmán. Como si el mensaje principal del encuentro fuera ese. Dicho en otras palabras: como que se trató de una plática preparatoria para una entrevista posible con El Chapo Guzmán. Como que El Chapo necesita hablar, decir su verdad. Como si El Chapo hubiese sido quien buscara la entrevista con Scherer a través de El Mayo. Dependería, seguro, del trato del periodista, de la intencionalidad, de la honestidad y del manejo de la entrevista que hiciera la revista con El Mayo. Como esperar a ver el resultado de la segunda prueba entrevista. Porque la primera habría sido con La reina del pacífico.
7.- Por eso El Mayo eludió las “muchas preguntas”. Las respondería después. “Otro día. Tiene mi palabra”, dijo. En eso fue muy enfático con el entrevistador. Decir lo que quería. Pero más aún en lo referente a su compadre El Chapo. Abrir las puertas con El Chapo Guzmán. Esa parece, entonces, la intencionalidad final. Y, curiosamente, con eso concluye la entrevista.
Veamos el diálogo de Scherer con el interlocutor:
“—¿Usted se interesa por El Chapo?
“—Sí, claro.
“—¿Querría verlo?
“—Yo lo vine a ver a usted.
“—¿Le gustaría?
“—Por supuesto.
“—Voy a llamarlo y a lo mejor lo ve.
“La conversación llega a su fin…”.
8.- Más que revelador. La próxima entrevista de Julio Scherer pareciera ser, claro está, con El Chapo Guzmán. Ese habría sido el manejo, no del periodista cuanto del entrevistado.
La verdad de El Chapo, será lo que quiera decir. Su versión de la guerra contra el narcotráfico. Seguro que no querrá hablar de su fuga de Puente Grande, durante el sexenio de Vicente Fox en 2001. Tampoco sobre las versiones diversas, incluso desde los propios panistas, de que el gobierno no hace lo necesario para su recaptura allá en Sinaloa. Presunta protección. No. Seguramente dirá que se siente perseguido y que anda, como su “compadre” y tantos más, a salto de mata. De que el Ejército le pisa los talones. Pero eso sí, de que él no es el responsable de tantas muertes de inocentes. De que son otros los causantes. De que él es una blanca paloma. ¿De qué más que de lavar su conciencia?
Una cosa es verdad. La guerra contra el narcotráfico se ha sostenido con una estrategia fallida. Una guerra que está desgastando al Ejército mexicano. Una lucha de la que el gobierno federal ya no sabe cómo salir. Un lastre que Felipe Calderón cargará toda su vida, pero que principalmente marcará la vida de los mexicanos durante muchos años. Una guerra donde todos tienen su propia versión, incluidos los grandes capos.
Una guerra, en fin, en la que la sociedad está poniendo los muertos. Mientras que el gobierno no ata ni desata. Incluso como si la intencionalidad fuera otra que terminar con el flagelo del narcotráfico. ¿Pero de quién? No lo sabemos, pero por lo pronto Estados Unidos está metiendo las narices. Por eso la sospecha de que hubiera gato encerrado.
Porque tampoco es un asunto solo de corrupción, como lo dice el capo entrevistado por Scherer; va más allá de que “el narco está en la sociedad, arraigada como la corrupción”. Es lo que parece al observador menos calificado. Pero ¿con qué finalidad? Se sabrá después. Quizá no cuando sea demasiado tarde, como muchas de las decisiones que se toman desde el poder pero tan a la ligera que no importa que el país esté perdiendo.
Correo: sgb33@hotmail.com
*El Mayo Zambada con Scherer
*¿La siguiente será con El Chapo?
“La corrupción del alma es más vergonzosa que la del cuerpo”. José María Vargas Vila (1840-1933).
La entrevista de Julio Scherer García, el fundador de Proceso, con Ismael El Mayo Zambada tiene muchas lecturas. Seguramente se escaparán varias, pero consideremos por lo menos las siguientes.
1.- Sin lugar a dudas, es una proeza periodística porque no se trata de cualquier sujeto, sino de uno de los capos más activos y buscados del narcotráfico que cualquier periodista querría entrevistar.
2.- No puede haber entrevista con capo alguno, de la importancia de El Mayo, sin que lleve entre líneas algunos mensajes, en este caso para el gobierno federal, para los demás cárteles, para los sectores que combaten el flagelo del narcotráfico y para la sociedad en general.
3.- No es tanto lo que diga el capo, por cierto las declaraciones fueron muy meditadas y cuidadas, sino el propio encuentro lo que tiene su relevancia. No hizo grandes revelaciones, salvo una o dos.
4.- Encontrar a un periodista que diga las cosas con honestidad no es de gratis. Al contrario, es una garantía para cualquiera que se mueva en la clandestinidad, o que quiera revelar asuntos importantes. “He leído sus libros y usted no miente”, le dijo el interlocutor. En cambio, “todos mienten, hasta Proceso”. Es su juicio. Ese reconocimiento le dio a Scherer García la posibilidad. Recuérdese sus libros, sobre todo el de La reina del pacífico (2008), que hizo desde la cárcel a una mujer como Sandra Ávila Beltrán. Considerada como “Una líder histórica en el trasiego de la cocaína de Sudamérica a México” (según la Policía Federal) y sobrina de Miguel Ángel Félix Gallardo, tío de los hermanos Arellano Félix del cártel de Tijuana. Ella se encargaba de las relaciones públicas de la organización precisamente de El Mayo Zambada, según la propia PF.
5.- Guardar el secreto. De ahí la invitación que le abrió las puertas, bajo la primera condición: no revelar dato alguno que proporcione pistas de una posible captura. Es notoria la estrategia. Borrar cualquier huella que permita seguirle los pasos; los varios autos, la espera, los lugares, todo para dejar la sensación de que los capos se escabullen en todo terreno, principalmente en el campo. Eso dijo. Pero recuérdese que el colombiano Pablo Escobar se dio el lujo de fotografiarse con un hijo frente a la Casa Blanca en Washington, DC.
6.- El Mayo rehuyó las preguntas cuanto quiso. Mejor dicho habló de lo que quería hablar. Lo más relevante fue un posible encuentro con El Chapo Guzmán. Como si el mensaje principal del encuentro fuera ese. Dicho en otras palabras: como que se trató de una plática preparatoria para una entrevista posible con El Chapo Guzmán. Como que El Chapo necesita hablar, decir su verdad. Como si El Chapo hubiese sido quien buscara la entrevista con Scherer a través de El Mayo. Dependería, seguro, del trato del periodista, de la intencionalidad, de la honestidad y del manejo de la entrevista que hiciera la revista con El Mayo. Como esperar a ver el resultado de la segunda prueba entrevista. Porque la primera habría sido con La reina del pacífico.
7.- Por eso El Mayo eludió las “muchas preguntas”. Las respondería después. “Otro día. Tiene mi palabra”, dijo. En eso fue muy enfático con el entrevistador. Decir lo que quería. Pero más aún en lo referente a su compadre El Chapo. Abrir las puertas con El Chapo Guzmán. Esa parece, entonces, la intencionalidad final. Y, curiosamente, con eso concluye la entrevista.
Veamos el diálogo de Scherer con el interlocutor:
“—¿Usted se interesa por El Chapo?
“—Sí, claro.
“—¿Querría verlo?
“—Yo lo vine a ver a usted.
“—¿Le gustaría?
“—Por supuesto.
“—Voy a llamarlo y a lo mejor lo ve.
“La conversación llega a su fin…”.
8.- Más que revelador. La próxima entrevista de Julio Scherer pareciera ser, claro está, con El Chapo Guzmán. Ese habría sido el manejo, no del periodista cuanto del entrevistado.
La verdad de El Chapo, será lo que quiera decir. Su versión de la guerra contra el narcotráfico. Seguro que no querrá hablar de su fuga de Puente Grande, durante el sexenio de Vicente Fox en 2001. Tampoco sobre las versiones diversas, incluso desde los propios panistas, de que el gobierno no hace lo necesario para su recaptura allá en Sinaloa. Presunta protección. No. Seguramente dirá que se siente perseguido y que anda, como su “compadre” y tantos más, a salto de mata. De que el Ejército le pisa los talones. Pero eso sí, de que él no es el responsable de tantas muertes de inocentes. De que son otros los causantes. De que él es una blanca paloma. ¿De qué más que de lavar su conciencia?
Una cosa es verdad. La guerra contra el narcotráfico se ha sostenido con una estrategia fallida. Una guerra que está desgastando al Ejército mexicano. Una lucha de la que el gobierno federal ya no sabe cómo salir. Un lastre que Felipe Calderón cargará toda su vida, pero que principalmente marcará la vida de los mexicanos durante muchos años. Una guerra donde todos tienen su propia versión, incluidos los grandes capos.
Una guerra, en fin, en la que la sociedad está poniendo los muertos. Mientras que el gobierno no ata ni desata. Incluso como si la intencionalidad fuera otra que terminar con el flagelo del narcotráfico. ¿Pero de quién? No lo sabemos, pero por lo pronto Estados Unidos está metiendo las narices. Por eso la sospecha de que hubiera gato encerrado.
Porque tampoco es un asunto solo de corrupción, como lo dice el capo entrevistado por Scherer; va más allá de que “el narco está en la sociedad, arraigada como la corrupción”. Es lo que parece al observador menos calificado. Pero ¿con qué finalidad? Se sabrá después. Quizá no cuando sea demasiado tarde, como muchas de las decisiones que se toman desde el poder pero tan a la ligera que no importa que el país esté perdiendo.
Correo: sgb33@hotmail.com
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